La entrada o salida de Boñar para León, según se mire- Se aprecia perfectamente un trozo de la presa y una boñaresa lavando en la taja. Al fondo la casa de Dña. Victoria.
La costona, uno de los lugares más transitados de Boñar. Me queda el recuerdo del juego de la hita y los remos que haciamos en invierno
Cada vez que veo estas fotografías en sepia o blanco y negro, pienso que son unas joyas. Seguro que que - dan más y merecerìa la pena sacarlas a luz.
El Maragato es el vigía secular de la vida de Boñar. Su compañero el Negrillón le dejó hace tiempo, Encaramado en lo alto de la torre, está abierto a los cuatro puntos cardinales, asi que no se le escapa nada de lo que pasa en Boñar. Este blog quiere ser memoria de lo que fue y es. En él están recogidas tradiciones, personas, historia.... Bucea en él para conocer mejor a Boñar.
domingo, 25 de diciembre de 2011
MAS TARJETAS ANTIGUAS
A través de estas tarjetas de principios del XX podemos contrastar Boñar. Alguna cosa queda de aquellas que perdimos y que nos traen buenos recuerdos. Acabo con el balneario
Según reza la tarjeta este es el establecimiento Buenaventura al lado del balneario
la carretera de asturias
sábado, 24 de diciembre de 2011
EL BALNEARIO - SANATORIO DE BOÑAR
" Fuiste, ya no eres más..." dice el poeta...ese es nuestro balneario abocado a la ruina. que pena que una obra así, en un enclave especial, al que se puede dar una utilidad pública, se vaya cayendo poco a poco y presente ese estado. Como otros edificios que lamentamos, este también acabará cayendo si "los indignados" del pueblo no hacen algo.
En enero de 1907 fue declarado de utilidad pública.
Así eran los alrededores del balneario en aquel entonces. el arbolado abundaba.
ESTAMPAS DEL BOÑAR DE COMIENZOS DEL S. XX
Como estamos en Nochebuena te sirvo este aperitivo de estampas del Boñar de hace unos 80 años. Espero que te guste esta recopilación
Al estar la iglesia en la plaza, esta ha visto pasar por delante todos los acontecimientos religiosos y procesiones múltiples
Cada barrio, a veces calles, rivalizaban sanamente en preparar el mejor altar. Recuerdo cuando ibamos a las tierras y campos a por las rojas amapolas y los azules acianos, asi como juncos y aliagas para alfombrar las calles....
viernes, 23 de diciembre de 2011
La nieve, como el mar o la montaña, nunca cansa de ser mirada. relaja y serena el espíritu, lo que en estos tiempos se agradece. Tiene otros inconvenientes, pero se soportan. El montañes de siempre, recio y adaptado sabe capearla. En la cocina de curar, con los chorizos y costillas colgando, la lumbre encendida y una buena botella de vino, podía pasar horas y horas viendo por el ventanuco caer los copos.
Con esto podía uno capear las largas nevadas.
Son muchas las fotos que se pueden poner de nieve, pero no quiero cansar, asi que acabo con una de los años 60 y otra del histórico y humilde silo.
jueves, 22 de diciembre de 2011
SIN NIEVE NO HAY NAVIDAD
Las navidades que yo viví en Boñar siempre fueron nevadas. Y era nevadas de las de verdad, más allá del metro.Los chavales jugábamos a hacer túneles y casetas, a seguir huellas y , por supuesto, la noche de Nochebuena a ir a la Misa del Gallo con toda la familia. La torvas de nieve azotántote, la iglesia gélida, pero con un calor especial porque nochebuenas sólo había una. ¡Qué felices eramos! Pidiendo el aguinaldo por Reyes, calentándonos al brasero; viendo caer aquellos falampos como un puño.....
MADREÑAS PARA EL INVIERNO
La nieve es consustancial a Boñar, forma parte de su vida y de su identidad. Dice Bedoya en 1764: " los vecinos se ven precisados a calzar zapatos de madera que llaman madreñas, por el sumo frio y nieves, pues los más años empieza la primavera por fines de junio y a principios de agosto ya vuelve otra vez refrescando".
Cuando alguien me pregunta de donde soy y le digo que de un pueblo de la montaña de León, hace un gesto y te dice, ufffffffff que frio pararéis. Lo identifican con frio y nieve y es así.La nieve yo creo que a todos nos trae recuerdos imborrables: esas noches en la cocina, al calor de la trebede, contando cosas de lobos. A mi me impresinó una historia oida en casa de la Sr. Marucha. Contaban que iba el cartero a Cerecedo con su cartera de cartas en bicicleta y que a los lados los lobos le iban dando en las piernas que se le iban hinchando, hasta que cayo a tierra y los lobos le devoraron. Subir después a las eras, entonces poco habitadas a oscuras era como vivir una película de terror, escuchando en la lejania los aullidos de los lobos. Cuantas leyendas se forjaron al calor de la lumbre en las noches de invierno.
La nieve ha dejado un sello especial en todo boñarés; nos gustará o no, pero forma parte de nuestra vida.
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